Katrinna mantenía sus manos una sobre la otra se sentía muy nerviosa, las acariciaba sin dejar de observar todo a su alrededor.
>>Lo ves? uno nunca sabe donde terminara la noche -le dijo Albert sonriendo guiandola por un gran corredor que terminaba al final de unas imponentes puertas. Un mayordomo las abrio y Albert dejo que su nueva amiga entrara primero.
El rostro de la muchacha se desfiguro cuando vio nada menos que al Duke, la duquesa y una pequeña niña sentados en una larga mesa de mantel marfíl. Un mantel marfíl pensaba- lo había escuchado de su tia cuando vitriniaban por Picadilly, "la familia real sólo utiliza manteles de color marfíl" su tia también habia dicho muchas otras cosas pues era que tenía sueños de grandesa. Cuando su tia se enterara donde habia pasado aquella noche no se lo iba a creer.
>>Buenas noches -dijo el duke sin sacar la vista del plato. La duquesa en cambio le sonrio y le dijo que tomara asiento junto a Marianne (la hermana pequeña de Albert). Sin saberlo Katrinna cometio un pequeño error de protocolo y paso por detras de la cabecera donde se encontraba el duke de Lipwick, quien solo se limito a observar sin mucha expresión en el rostro. Albert sonrio y tomo asiento junto a su madre.
>>Hola mi nombre es Marianne, eres la novia de mi hermano? -le pregunto la pequeña con mucha admiración.
>>No no! nada de eso la verdad es que yo.... sólo somos compañeros de clases -le respondió Katrinna agitando sus manos viendose algo avergonzada.
>>debes disculpar la impertinencia de Marianne pero Albert nunca trae sus amigas a casa, no es verdad? -dijo la duqesa digiendo sus ojos hacia su esposo que se encontraba concentrado en el buffe.
>>Marianne sabes que no tengo novia o tu serias la primera en saberlo -la ultima frase Albert se la dijo en voz baja con su mano cubriendo su boca y guiñandole un ojo a su pequeña hermana.
Un mayordomo sirvio la cena a Albert y su amiga todo se veia delicioso, antes de dar el primer bocado Katrinna agredecio a Dios el que Albert se haya cruzado en su camino aquel momento tan triste de su vida, aunque no podia dejar de pensar en Dominic y todo lo que habia sucedido.
>>pasaran la noche aqui? -dijo el duke que habia permanecido callado todo el tiempo.
>>no, debemos volver -respondio Albert mirandolo directamente. En el fondo sabia que no les esperaba nada bueno al regreso, pero antes de dormir en la celda esa noche queria que Katrinna no la pasara sin haber cenado.
>>antes que regreses a Saint. George necesito hablar contigo -dijo su madre acariciando el hombro de su unico hijo.