martes, 12 de junio de 2007

::El tibio sol en sus mejillas::

Habían decidido escoger 2 semanas de vaciones, permanecerían 1 semana en "The Little Farm" y la segunda semana en el sur de Dover en una de las residencias de verano de la familia de William.
En el hogar harían trabajo comunitario a cambio de alojamiento y comida. Carol y Lorent estaban muy felices y agradecidos por tenerlos en su hogar, pero más felices estaban los niños, ya que, sería una inolvidable semana como se los había prometido Albert, además de traer a sus amigas para cocinar dulces también vendrían sus amigos para enseñarles a jugar fútbol.

Habían muchas cosas por hacer en la pequeña granja de Carol y Lorent, los animales ya necesitaban un cambio de corral, además de arreglar el techo del gallinero que había quedado casi destruido por completo luego del pasado invierno. Habían decidido hacer un nuevo huerto que estaría a cargo de William y Frances, a Sinead se le había ocurrido hacer un pequeño invernadero, de esta forma podrían vender flores para ayudar en los gastos del hogar. A Carol le pareció una maravillosa idea, Katrinna y Sinead se dedicarían a realizar aquella tarea ya que Katrinna le había solicitado a Sinead ayudarla para poder aprender todo lo que sinead sabía en cuanto a la mantención de un invernadero. Esto último hizo que la confianza en sinead aumentara considerablemente.

::Sonet::

Nadie encontraba a Albert por ninguna parte Frances y los demás estaban muy preocupados por él lo habían buscado intensamente por casi todo el colegio, en especial aquellos lugares favoritos. Mientras esperaban en el gran salón de estar, Frances observaba tristemente a través de uno de los enormes ventanales como la furia de la lluvia y el viento azotaban la pergola del jardín, recordando la noche en que ella y Albert se habían conocido. Aquella noche de otoño era cálida y sólo un pequeño viento hacia que las hojas secas juguetearan entre sus pies sobre el suelo de aquella pérgola encantada, como la llamaba Frances.

Sinead permanecía callada sentada en el mismo lugar que la habían encontrado, no había dicho una sola palabra su mirada estaba perdida en medio de algún lugar pero ninguno de sus amigos se había percatado de aquello, sólo sotenía fuertemente un tazón de chocolate caliente que ni siquiera había probado, entonces vino a su mente el recuerdo de aquella tarde de verano en que por primera vez alguién extendía su mano para no dejarla atrás, por primera vez en su vida alguién no la había olvidado; y vió el rostro sonriete de Albert en medio de aquel bosque en el que habían permanecido perdidos por su culpa. Sus lágrimas comenzaron a caer lentamente, se mezclaban de manera inevitable en medio de aquel tazón de chocolate ...

>>Sinead : Yo sé ...yo sé
>> Frances : qué dices Sinead?
>> Sinead: yo sé ...pero soy una cobarde, siempre he sido una cobarde
>> Richard : sabes donde está Albert? Sinead debes decirnos lo hemos buscado todo el día
En esos momentos William aparecía todos lo rodearon mientras Chris permanecía al lado de Sinead.
>>William: Hice que una de las encargadas de la cocina llamara a la residencia Lipwick, le informaron que Albert no ha visitado la casa desde el domingo pasado.
>>Frances: Debemos encontrarlo, por favor. Obsevaba a William con sus ojos llenos de lágrimas
>>William: Lo encontraré, pero por favor no llores Fran

Era el momento, nunca había hecho nada por nadie. Sinead se levantó bruscamente, secó sus lágrimas con la manga de su abrigo y salió corriendo abandonando el salón.
Richard salió tras ella, pero lo detuvo Christopher tomándolo del brazo -déjala, no vayas es algo que ella debe hacer sola.
>>Richard: Pero has visto? no la dejaré ir sola en busca de Albert. No debemos dejar sola a Sinead.
>>Christopher: Soy su mejor amigo, y debería acompañarla pero, es momento en que ella tome sus propias desiciones. Por favor no la sigas.
>>Frances: Sinead sabe donde encontrar a Albert, no sé lo que habrá sucedido Sinead estaba ahí sola cuando comenzamos a buscarlo. Quizás ella le dijo algo a Chris
>>Christopher: sabes como yo lo difícil que es para Sinead confiar sus sentimientos a alguién, somos sus amigos pero aún así no confía en las personas. Creo que debemos dejarla sola por ahora.
>>William: esperaremos aquí, si ella sabe donde encontrarlo ella nos buscara aquí. Y así abrazando el hombro de Frances, la llevó a uno de los sofas del salón y se sentó junto ella mientras ella lo abrazaba fuertemente.
Y así los demás iba haciendo lo mismo. Richard en cambio les señaló que iba a la capilla que por favor le avisaran si Albert o sinead aparecian.